Carta a mí mismo cuando tenía 20 años

(Basado en un texto de Cristian Cambronero)

No voy a preguntar cómo estás porque lo recuerdo.

Estás bien y los años que vienen vas a estar bien.

No tengo mucho tiempo (no lo vas a tener, pues) ni mucho espacio.

Apenas 2.500 caracteres para decirte algo importante desde el futuro.

Así que elijo esto:

¡Viaja más! 

Si te vas a empeñar en algo, empéñate en irte, cada vez que puedas y cada vez por más tiempo.

Sigue los mismos sueños o los mismos planes, emprende los mismos proyectos, repite los mismos

errores si quieres, pero viaja más.

En los próximos años te van a distraer ideas, sentimientos y personas, aférrate al plan, que yo sé lo

que te digo, invierte en viajar que es invertir en vivir, usa lo que te ganes para alejarte de vez en cuando

que no puede haber perspectiva sin distancia.

Ve y regresa y vuélvete a ir, viaja lejos y viaja cerca, viaja con tu gente más querida, viaja solo, viaja soltero, solo

después viaja en pareja, nada pone a prueba el amor como viajar juntos decía Mark Twain, viajero incansable y

astuto que encontró el amor, viajando.

Camina, camina, camina, gástate los pies recorriendo calles nuevas, piérdete sin miedo.

Habla con desconocidos, escucha todas las historias, haz todas las preguntas.

Come solo, come en bola, come sin prisa, come de camino, come allá lo que nunca vas a comer acá, lo

caro y lo barato, lo verde y lo rojo, lo duro y lo espeso.

Exprime cada día y cada noche, emborráchate al menos una vez en cada ciudad, prueba todo lo que

no te mate, haz el ridículo, enamórate por un par de días, ama en otro idioma, habla en lenguas, toca

la gloria.

Viaja con humildad que es lo que garantiza la capacidad de asombro, asómbrate de lo épico y de lo

simple, de los extraordinario y de lo mundano, asómbrate de los olores, de los colores, de la naturaleza

y de lo que la gente hace con la naturaleza, asómbrate del arte, del caos, del futuro y del pasado, de lo

exquisito y lo repugnante.

Aprende sin soberbia y déjate arroyar una y otra vez por el asombro que es lo que es lo que hidrata el

alma y el cerebro. Vas a ver que el mundo se va a hacer más pequeño, el obstáculo entonces será tu voluntad o la falta de ella.

Me habría gustado entenderlo más temprano. Que no te pase.

Por cierto, en el título digo, carta, por decir cualquier cosa. En el futuro ya nadie escribe cartas, ni

siquiera cuando está de viaje.

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